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lunes, 8 de agosto de 2016

EN POCAS PALABRAS (Encrucijadas: un sueño hecho realidad)


Un mensaje a través de un correo electrónico:

Apostamos por tu novela”

Un objetivo:

Publicar Encrucijadas

Una editorial:

Atlantis



Y ahí empezó mi histe (o) ria.


Una llamada a un teléfono para confirmar que no era una broma.

Una voz amable y certera, Maribel.

Un contrato.

Mil correcciones.

Mil pruebas para la portada y la contraportada.


Y una fecha:


Día: 7 de mayo. 
 
Hora: 19.30. 
 



Rápido. Una invitación (conociendo la vida social de mis amigos, conocidos y compañeros, era preciso convocarlos lo antes posible): 

 

Después de tantos años esperando, mi sueño empezaba a hacerse realidad...

Y llegó el día P, el día de la presentación. 

Yo soy la del pañuelo rosa en la solapa, hecha un mar de nervios pero muy feliz.

 No tenía ni idea de cuánta gente iba a asistir. Al final, ¡más de 80 personas!
 Y, al comprobar que todo iba bien, empecé a relajarme.

 ¡¡¡Y a firmar libros!!!
 Disfruté, hablé, reí, expliqué, leí y me di cuenta de que la gente me escuchaba, reía y disfrutaba conmigo. Y, a partí de aquel día, también me leería.

Había cumplido un sueño.

Pero el sueño no acabó ahí.

Otro ofrecimiento de la editorial:

¿Quieres firmar ejemplares en la Feria del Libro de Madrid?

Por supuesto que sí.

Y allí que me fui.





Fue un auténtico placer y un privilegio compartir ese día con otros escritores, ¡los que yo leo! Y fue toda una experiencia vivir esa jornada desde el otro lado...

A la vuelta, tal y como me habían dicho los de la editorial, “a mover el libro”: librerías, webs, blogs... Y no tardaron en llegar las primeras reseñas:




Incluso, una bloguera lo sorteó entre sus lectores


¡¡¡Me hizo una ilusión bárbara!!!

Pero, quizás, una de las cosas que más me llenó de ilusión y de orgullo fue ver mi libro expuesto en La Casa del Libro del Paseo de Gracia de Barcelona. http://www.casadellibro.com/libro-encrucijadas/9788494551840/3021620

 




Pero lo que más, más alegría me ha dado es recibir algún wasap o algún correo electrónico de algún amigo o conocido en el que me decía que le había gustado mucho... 


En fin. Sigo moviéndome para dar a conocer mi novela, porque esto del mundo editorial es muy complicado. Pero, como les dije a mis profesores de la Escuela de Escritores del Ateneu de Barcelona, esta es mi aventura literaria, pequeña, humilde, discreta, pero mía.

Gracias, Editorial Atlantis, por hacerla posible. http://www.edicionesatlantis.com/catalogo/12/encrucijadas/1178/
  

miércoles, 26 de junio de 2013

A TODOS LOS PROFESORES, FELICES Y MERECIDAS VACACIONES


(Érase una vez un alumno que me miraba con mucha curiosidad. Yo estaba encantada con él: permanecía en silencio, atento y cogía apuntes de mis explicaciones. He aquí el resultado de tanto interés...)







SÍ, YA SÉ QUE POR INTERNET VAN PULULANDO CUESTIONES SOBRE LA EDUCACIÓN Y LAS FLAMANTES IDEAS DE WERT PERO, HABIDA CUENTA DEL INDECENTE BAILE DE LEYES EN ESTE SURREAL MUNDO DE LA EDUCACIÓN Y DE LA DOCENCIA Y SIENDO CONSCIENTES DE LA REALIDAD QUE SE VIVE EN LAS AULAS DE ESTE PAÍS, VAMOS A LLAMAR LAS COSAS POR SU NOMBRE.


·PROGRAMACIÓN: Los mundos de Yupi. 4 hojas llenas de utopías, “Contenidos”, “Habilidades” y, especialmente, “Objetivos” (¡¡jua jua jua jua!!)
·DIARIO DE AULA (o memonotas): El inframundo. 4 hojas de supuesta planificación a 15 días vista, llena de tachones y flechas debido a las “urgencias”, cambios de planes o “sorpresas” en forma de celebraciones, de actividades o de salidas culturales.
·CELEBRACIÓN/ACTIVIDAD O SALIDA CULTURAL: Literalmente, “¿qué clase me pierdo?” (válido para los alumnos y, también -no lo vamos a negar-, para los profesores)
·ACTIVIDAD EN EL SALÓN DE ACTOS (o teatro o sala polivalente o algo que se le parezca): Una horita para echar una cabezadita (en el caso de los alumnos). Una hora para relajarse o para estar como un puto radar (en el caso de los profesores)
·VIAJE DE CURSO: Ya sea con la excusa de hacer un trabajo, de fomentar la convivencia o de culturizarse, 5 días bárbaros para liarla parda (en el caso de algunos alumnos). Y en el caso de los profes, 5 días para estar como un puto radar ¡¡día y noche!! Y tres días antes: canguros, coladaas, comidas, etc., etc., etc.
. SUBRAYAR LAS IDEAS PRINCIPALES: Pintarrajear el libro de fosforito. (¿¡¡Pero quién inventó el maldito fosforito???!!!
.TAREA MULTIDISCIPLINAR o TRANSVERSAL: Aprovechar el trabajo hecho en otra materia (corregido y evaluado por otro profesor) para tener una nota diaria. (¡Esto sí que es un invento!)
·TRABAJO EN PAREJA: Corregir la mitad (¡la leche!)
·TRABAJO EN GRUPO: Corregir la mitad de la mitad (¡la releche!)
·EXAMEN DE RECUPERACIÓN: Las mismas preguntas del examen de evaluación pero cambiadas de orden. ¡¡¡¡Y algunos, ni con esas!!!!
·EXAMEN TIPO TEST: ¡La repanocha! Difícil de preparar pero genial para corregir. Si se vende la moto a los alumnos de que la autocorrección es una muy buena herramienta para reflexionar y de aprender de los errores, ni te cuento.
.EXAMEN EN BLANCO. ¡¡¡¡¡Yuhuuuuuuu!!!!!
·PPT: Una manera como otra cualquiera de tener a los alumnos distraídos durante dos semanas creyendo que están aprendiendo con las TIC, y nosotros, haciendo creer que sí.
·EXPOSICIÓN ORAL: O lo que es lo mismo, corrección inmediata. Un recurso ideal para no gastar tanto boli rojo.
·TUTORÍA: Cajón de sastre, gallinero, confesionario, rincón del vago, hora de descanso Llámala como quieras.
.TUTOR/A: Además de psicólogo, confesor, terapeuta, mediador, confidente, pseudoprogenitor, básicamente, BOMBERO: experto en apagar durante todo el curso todos los fuegos que se encienden entre los alumnos y ellos mismos, entre los alumnos y otros alumnos, entre los alumnos y sus novietes/as, entre los alumnos y los padres, entre los alumnos y las parejas de los padres, entre los alumnos y los profesores, entre los alumnos y el puto mundo
·COORDINACIÓN/JEFATURA DE ESTUDIOS: Siguiendo con el símil, tremendo Parque de Bomberos pero con mangueras más potentes y cortafuegos más radicales y contundentes.
.ENTREVISTA CON LOS PADRES: Ocasión estupenda para que:
o   Los padres (separados) se echen en cara toda la mierda que arrastran desde que se separaron.
o   Los padres (juntos) se den cuenta de que se tienen que separar.
o   Los padres (separados o juntos) hagan terapia de choque.
o   El hijo se avergüence de sus progenitores.
o   El tutor vea en el alumno una versión reducida de Dr. Jekyll and Mr. Hyde.
o   El tutor confirme aquello de “de tal palo tal astilla”
o   El tutor salga de ese encuentro murmurando “virgencita, que me quede como estoy”.
o   El tutor solicite urgentemente al jefe de estudios un relevo indefinido (otra cosa es que te haga caso)
PUEDE SEÑALAR TODAS LAS OPCIONES
·SESIÓN DE EVALUACIÓN: Una mezcla entre “Sálvame diario”, “Comando actualidad” y cualquier reportaje de animales de la 2.
·PATIO: Hablando de animales, la jungla.
·AULA: Una mezcla de club social, cámara de tortura o la jungla 2.
·ASIGNATURA MARÍA: Antiguamente, religión, dibujo, música y/o gimnasia. Ahora, con tanta tontería, todas.
·LIBRO DE TEXTO: Antiguamente, “tocharro” plagado de palabras, lecciones magistrales y muy pocas ilustraciones: una fuente de auténtica sabiduría. Ahora, con eso de que el niño tiene que ser feliz, algo parecido a un cómic, lleno de dibujos y cuatro palabrejas: un divertimento.
·DICCIONARIO: ¿Lo cualo?
·ORTOGRAFÍA: (Esto me lo dijo literalmente un alumno, palabrita del Niño Jesús) “Paranoia que alguien, que estaba "fumao", patentó para hacerse rico y, de paso, pa jodernos la vida, profe”.
·PROFESOR/A: Un/a “pringao/pringá”, un/a incomprendido/a, un/a abnegado/a o una especie de superman o de superwoman, un ente que pulula por los pasillos, las aulas y las salas de profesores pensando en la asignatura que le toca impartir aquel día, el infome del niño que tiene que ir al psicólogo, el castigo de aquéllos que han boicoteado la clase de inglés, los exámenes que se ha dejado olvidado encima de la lavadora, el registro de notas, la entrevista con aquellos padres un tanto "difíciles", el jefe que le ha recordado que tiene que querer a los alumnos y no debe suspender tanto, la ficha de trabajo, contestar los mensajes de los padres, corregir cien mil trabajos voluntarios, organizar las colonias, preparar la reunión informativa de los padres, organizar la salida que planificó a principio de curos (¡maldita la hora! Siempre pasa lo mismo, en setiembre todo son buenas ideas y muchas ganas para hacer muchas cosas). Más encima, el dalsy del enano que esta mañana tenía unas décimas de fiebre, la colada, la compra, la declaración de la renta, arreglar la estantería del salón, hablar con la señora de la limpieza (aquellos que la tengan, claro), llevar al mediano al médico, quedar con los tutores de los niños, comprarles mochilas nuevas para las colonias. Más encima, estar pendiente de los padres (de los propios, que ellos también existen), de los hermanos y sobrinos; escribir un mail a los amigos (porque eso de quedar, eso de tener vida social, ya se está convirtiendo en una gran utopía. Los niños, con las actividades extraescolares, las fiestas de cumpleaños o los encuentros con los amiguitos tienen más vida social que todos nosotros) y ejercer de pareja, ahí es ná... ¡¡¡Ya estoy agotada!!!

Yo creo que ya hemos repasado todos los conceptos que constituyen el día a día de un docente, ¿no?
¿¿¿....???? 
¡¡Jo, se me olvidaba el más importante!! El que constituye la esencia de la educación, el protagonista de nuestros días y el causante de la mayoría de los quebraderos de cabeza: EL ALUMNO.
.ALUMNO: Dícese de aquel ser de origen mitológico, con diez cabezas y veinte brazos, que, expulsado del Olimpo por los dioses, fue castigado a ser el "puto amo" de otro reino, el colegio, del patio, de los pasillos, de los lavabos, especialmente del aula. Cuenta la leyenda que, en función del humor de los dioses, este extraño, peculiar, contradictorio, amado y odiado ser puede reaccionar de diversas maneras:
+ Pasarse la clase durmiendo
+ Pasarse la clase jod... 
+ Pasarse la clase chinchando al compañero
+ Pasarse la clase cuestionando cada palabra del profesor
+ Pasarse la clase mirando las musarañas
+ Pasarse la clase intentando ligar con alguien qur le ha sorbido el seso
+ Pasarse la clase escribiendo chorradas en la agenda
+ Pasarse la clase pensando en Dios sabe qué
+ Pasarse la clase atento, en silencio, escuchando con deleite y curiosidad al profesor (juajuajuajua)

Dedicado a todos los maestros y maestras, profesores y profesoras que, a pesar de la situación (los recortes, los ministros, los jefes, algunos padres y ciertos alumnos) seguimos creyendo en eso que llaman la EDUCACIÓN y la DOCENCIA (sí, no es ninguna quimera), seguimos teniendo eso que llaman VOCACIÓN (sí, algunos la van perdiendo por el camino. se entiende perfectamente) y seguimos entrando en las aulas con alegría, confianza, paciencia y perseverancia, con la intención de enseñar, compartir, aprender y disfrutar. 

En fin, lo dicho, que FELICES Y MERECIDAS VACACIONES y hasta el curso que viene.

viernes, 19 de abril de 2013

¿TODO LO QUE SUBE BAJA?

Sí, ya sé lo que están pensando, mis queridas mentes perversas. Ya sé. Otra vez esta loca del blog hablando de cochinadas, otra vez con lo mismo... ¿Es que no sabe hablar de otra cosa? Sí, ya sé que ustedes, mis queridas mentes “sucias”, se han imaginado lo mismo al leer el título de esta entrada, “¿Todo lo que sube baja?” ¿A qué, si no, me podía referir? Pues claro, a eso.
Pues no, no me refería a eso precisamente. No estoy pensando en "lo único", no. No tengo en mente nada de eso. No, ahora mismo no me estoy imaginando ningún miembro viril, léase pene, rabo, cipote, o cualquier otra nomenclatura que quieran utilizar. Y sí, voy a hablar de hombres, bueno, en particular de mi hombre, porque es muy malo eso de generalizar y de juzgar a toda la especie humana, sexo masculino, por el mismo rasero. Pero estoy a punto de tratar algo mucho más profundo en la vida de una pareja.
¿Todo lo que sube baja?
En su caso, no, rotundamente no. Por ejemplo, y para empezar, él sube la tapa del vater y lo otro, -¿cómo se llama?-, para hacer pipí y no, no la baja. Se queda ahí arriba hasta que llego yo y lo bajo. Y me preguntarán ustedes ¿y qué?, ¿acaso eso tiene importancia? ¿Cómo que y qué?, ¿cómo que no tiene importancia? ¡Claro que la tiene! ¡Y mucha! Lo lógico, lo normal en una casa bien (y mi casa es casa bien) es que las tapas de los váteres estén siempre echadas, bajadas. Pero, a ti, ¿qué más te da? Si no te molesta, me dice siempre él cada vez que me quejo, que no son pocas. Pues a mí me da mucho y me molesta. Priva al lavabo de elegancia y distinción; con eso te lo digo todo. Lo mismo pasa con la tapa del bidé. Siempre la deja levantada y, claro, siempre tengo que ir yo a bajarla porque, además, llámenme obsesiva o gilipollas directamente, no estoy tranquila.
Lo mismo ocurre con la tapita del tubo dentrífico, de aquellas que no se enroscan sino que se levantan con un leve golpecito de dedo. Vamos a ver. Si con un leve y seco movimiento de dedo puede levantarla, ¿por qué demonios no puede hacer lo mismo para bajarla y ajustarla? ¿Acaso cuesta tanto o es que su religión se lo prohibe? Cariño, mira, es que si no lo tapas, se seca la crema y ya es inservible, le digo yo, toda paciencia, comprensión y amor, después de haberlo observado mientras nos lavamos los dientes juntos. ¡Qué exagerada eres! ¿Exagerada, yo? ¡Jamás! Está comprobado científico que, si no se tapa, al cabo de dos días, en el orificio se hace una especie de tapón de crema dentrífica solidificada que se desborda por los lados. Y eso, a mí, me da un asco...
Por no hablar de las puertas. No se levantan, no, pero se abren y mi chico es un experto en dejarse todas las puertas abiertas: la de los armarios, la del horno, la del lavavajillas, la de la despensa, la del armarito del lavabo. ¿Pero es, cuando era pequeñito, nunca le enseñaron a cerrar las puertas? Pues no. Doy fe porque una vez me lo contó su hermana, que ya de niño se dejaba los armarios abiertos. ¿Y nadie le hizo copiar mil veces no me dejaré las puertas abiertas nunca más? ¿Nadie lo castigó sin salir a jugar con los amigos? ¿Nadie le dijo que así los armarios se estropeaban? Y eso sí que no lo soporto. Mi padre también lo hacía y teníamos casi todos las puertas de la casa descuajeringadas, desencajadas, con las bisagras hechas polvo. Y yo me decía que, cuando tuviera mi propia casa, eso jamás pasaría. ¡¡¡JA!!! La vida es un puto misterio. Pasa. Está pasando. Y creo que no puedo hacer nada para evitarlo excepto ir detrás de él cerrando todos los armarios y todo lo demás que se deja abierto. Por ejemplo, los cajones. Siempre a medio cerrar. Pero, ¿tanto cuesta cerrarlos del todo? Por Dios, que se trata de empujar un poquito más. Nada más. Que no son unas oposiciones a notaría ni es una cuestión de ingeniería. Pues no. El cajón de los calcetines, el cajón de los calzoncillos, el cajón de las servilletas, el de los cubiertos, el de los cables y demás cachibaches suyos. Y alguien me dirá que ya hay unos mecanismos que se ponen en el cajón para que, con un leve roce, se cierren solos. Gracias, ya los conozco. Los probamos en Ikea y no, él, mi chico, todo un experto en su materia (la de joder armarios y cajones) tampoco los cerraba del todo. Sabía que existía ese mecanismo y, claro, el esfuerzo fue mucho menor todavía. Batalla perdida.
¿Qué más puedo contar de la convivencia? Los papeles. Yo, papel que llega, papel que archivo en su carpeta correspondiente: facturas, nóminas, avisos, documentos, da igual. Yo tengo un lugar preciso para cada una de esas hojitas que van llegando con cuentagotas. Nunca queda un papel suelto. ¿Sus papeles? A saber. A medida que van llegando, los va dejando encima del mueble del salón, encima de la mesa, encima del mármol de la cocina, encima de la lavadora, encima de la mesa del despacho... Y allí se pueden quedar hasta el juicio final, bueno no, hasta que llega la menda y, harta de ver los papeles desperdigados por la casa, los recoge todos y los mete entre sus libros. Hasta que un buen día me pregunta ¿cariño, has visto la receta de las pastillas? ¿Cuándo la trajiste? Ufff, hace ya días. ¿Cuándo exactamente? Fui al médico hace unas tres semanas. Traducción: hacía como mínimo dos semanas que la dichosa receta había estado descansando encima de alguna superficie últil de la casa hasta que llegué yo y lo barrí todo. Debe estar entre tus papeles. ¿Dónde? En tu estantería, entre los libros de fotografía. Y es en ese momento, al buscar la receta, cuando encuentra también la nómina de hace cuatro meses, la factura de la revisión de la moto, un folleto informativo, la publicidad de una cámara de fotos y mil cosas más. Y vuelvo a plantearme la misma pregunta: ¿acaso le cuesta tanto recoger y clasificar sus propios papeles? Insisto: coño, que no se trata de una ingeniería aeronáutica.
Y así, mil cosas más.
¿Todo lo que sube baja? Debería ser que sí pero, en mi caso, va a ser que no...